Las multas de aparcamiento son las más baratas y, por eso, las que menos se recurren. Pero si hay un error, una señal que falta o un ticket que sí pagaste, presentar alegaciones puede anularla. Aquí tienes cuándo suele merecer la pena y cómo hacerlo.
Qué papel te ha llegado
Según la ciudad y la situación, puedes encontrarte con un aviso en el parabrisas, una notificación posterior por correo o una notificación electrónica. A veces el aviso del parabrisas es ya la propia denuncia y otras es solo un aviso previo. Lo que importa es la fecha de lo que recibes y el plazo que indica.
Lo habitual es que dispongas de 20 días naturales para alegar, igual que en el resto de multas de tráfico, y que durante ese tiempo puedas pagar con descuento. Pero pagar con descuento supone renunciar a alegar. Todo esto está explicado en la guía del plazo para recurrir una multa de tráfico.
Motivos que suelen funcionar
- Señalización deficiente: una zona de carga y descarga, una zona regulada o un vado sin señal vertical visible, con la pintura borrada o tapada por un árbol u obras.
- Un ticket válido: pagaste el estacionamiento y tienes el justificante, ya sea el ticket de papel o el historial de la aplicación.
- Un error en la denuncia: matrícula, calle, fecha u hora que no coinciden con la realidad.
- Una autorización en vigor: tarjeta de residente o de movilidad reducida válida y colocada en un lugar visible.
- Obras, eventos o cortes que obligaron a aparcar donde no era habitual y que no estaban señalizados.
Que haya un motivo no garantiza que prospere. Cuanto más concreto sea y mejor lo puedas probar, mejor.
Qué pruebas reunir
Haz fotos cuanto antes, mientras el lugar siga igual: la señal, la calle, la pintura del suelo, el ángulo desde el que se ve (o no se ve) y la hora. Añade el ticket de estacionamiento o una captura del historial de la aplicación de pago, y cualquier mensaje o aviso del ayuntamiento sobre obras o cortes. Los testigos con nombre y datos de contacto también pueden ayudar.
Cuándo es mejor pagar con descuento
No todas las multas compensa recurrirlas. Si la infracción está clara y no tienes nada que demostrar, o si lo que te ahorrarías es poco comparado con el tiempo que te llevará, quizá te convenga más pagar con el descuento y olvidarte. Además, si alegas y no prospera, tendrás que pagar el importe completo. Es una decisión personal: valora qué pesa más para ti y ten en cuenta que pagar con descuento y alegar son incompatibles.
Cómo presentar las alegaciones
Normalmente puedes hacerlo por la sede electrónica del ayuntamiento que te multó, en su registro o por correo certificado. Lo importante es que el escrito incluya tus datos, el número de expediente, la matrícula, lo que alegas, las pruebas que adjuntas y lo que pides (en general, el archivo del expediente), y que guardes el justificante de presentación.
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